Una guía para definir tu proyecto.

Ordena lo que necesitas antes de elegir una herramienta.

Empieza por el proceso que quieres mejorar, las herramientas que utilizas y el resultado que necesitas poder comprobar. Esta guía te ayuda a ordenar esa información.

Encuentra el punto
de partida.

Elige por objetivo. Si intervienen varias áreas, la consultoría ayuda a ordenar las prioridades.

Visibilidad y oportunidades comerciales

Explicar la oferta, mejorar su presencia y conectar las campañas con el seguimiento.

Gestión y trabajo administrativo

Ordenar información, integrar aplicaciones y revisar tareas repetitivas.

Atención y continuidad de los sistemas

Organizar llamadas y mantener una base técnica con responsabilidades claras.

Revisar prioridades con asesoramiento tecnológico

Cinco cuestiones
para definir el proyecto.

Úsalas como guion. Describe procesos y necesidades; evita incluir contraseñas, credenciales o datos personales de clientes.

Qué necesita cambiar
Explica un problema observable. Por ejemplo: las solicitudes se reciben por varios canales y no tienen una persona responsable.
Cómo se trabaja hoy
Enumera los pasos, las herramientas y los equipos implicados. Señala lo que funciona y conviene conservar.
Qué resultado permitiría avanzar
Define qué se debe poder hacer o comprobar. Por ejemplo: consultar el estado de una solicitud y su siguiente acción.
Qué condiciones hay que respetar
Indica dependencias, ventanas de cambio, prioridades, límites de inversión y servicios de terceros que deben mantenerse.
Quién participa en la decisión
Identifica quién conoce el proceso, quién aprueba el alcance y quién puede validar una entrega con el equipo.

Una guía para trabajar con tu equipo.

Documento de texto editable con las preguntas y un esquema de alcance.

Descargar guía de proyecto

De la necesidad al alcance.

El siguiente paso consiste en contrastar el problema, revisar alternativas y concretar entregables, dependencias y criterios de aceptación.

Consultar las fases de trabajo