Cómo trabajamos, paso a paso.

Entendemos la necesidad, acordamos qué hacer, implantamos la solución y revisamos su uso.

Trabajamos en cuatro fases: diagnóstico, propuesta, implantación y seguimiento. En cada una dejamos claro qué se decide, qué recibes y qué necesita revisar tu equipo.

  1. Diagnóstico

    Entender antes de elegir.

    Revisar el proceso actual, las personas implicadas, los datos y las herramientas. Distinguir lo que funciona de lo que genera errores, duplicidades o falta de visibilidad.

    Entrega
    Mapa del proceso, necesidades priorizadas y restricciones conocidas.
    Decisión compartida
    Confirmar qué problema se quiere resolver y qué información falta para definir el alcance.
  2. Propuesta

    Acordar el alcance y sus límites.

    Comparar configuración, integración y desarrollo. Concretar funciones, entregables, responsabilidades, dependencias de proveedores y criterios para comprobar el resultado.

    Entrega
    Propuesta de trabajo con etapas, entregables, condiciones y comprobaciones para aceptar la entrega.
    Decisión compartida
    Validar el alcance, los recursos, las condiciones económicas y los cambios que requieren una aprobación adicional.
  3. Implantación

    Construir con puntos de revisión.

    Preparar los cambios en el entorno acordado, revisar entregas y probar los recorridos relevantes. Cuando hay migraciones o cambios sobre sistemas existentes, definir pruebas y reversión.

    Entrega
    Entregas verificables, registro de cambios y documentación necesaria para el uso.
    Decisión compartida
    Comprobar funciones, permisos, datos y excepciones con una persona responsable del proceso.
  4. Seguimiento

    Revisar el uso y decidir el siguiente paso.

    Observar el funcionamiento con los indicadores acordados. Distinguir ajustes, incidencias y nuevas necesidades; concretar mantenimiento o evolución cuando formen parte del servicio.

    Entrega
    Revisión de lo implantado, responsabilidades de continuidad y prioridades posteriores.
    Decisión compartida
    Decidir qué mantener, ajustar o ampliar. La periodicidad y el soporte dependen del alcance contratado.

Lo que se aclara
desde el principio.

La continuidad del proyecto también depende de acuerdos que no aparecen en una pantalla.

Accesos y datos
Permisos mínimos, información necesaria y responsables de cada sistema. Los ejemplos de revisión deben evitar datos sensibles cuando no sean imprescindibles.
Licencias y dependencias
Herramientas de terceros, condiciones de uso y costes separados de la implantación. Las integraciones dependen de interfaces y permisos disponibles.
Uso y mantenimiento
Documentación, entrega de accesos y código cuando corresponda, aprendizaje del equipo y alcance del soporte. Los horarios y condiciones de soporte quedan acordados en la propuesta.

La primera decisión es qué necesitas resolver.

La guía ayuda a ordenar objetivos, herramientas, límites y personas implicadas.